And the present
Now will soon be past…
Bob Dylan
Subió su TV 30 pisos al hombro, de allí el gran salto
Escombros siempre de azoteas por el suelo
La foto pegada en su muro dice que 18 millones asistirán a su entierro
Lo consustancial ya está aquí corriendo por las venas
Afuera Isis no es ISIS, los musulmanes están en la sombra,
La Osa es ya Mayor
¿Por qué afirmas hoy tiempos con total certidumbre?
Quizás porque ellos, los tiempos, estuvieron siempre cambiando
Ofelia desfonda la fuente con los dientes y habla con su líquido amniótico
Litio desparramado sobre las pantallas, las flores de plástico
Vengan a verme dentro del espiral
De tal forma que tomen las tuercas en los andamios
Como amos y esclavos en simultáneo, uno después del otro
Madres resguardan sus presas en los castillos
Nos dirán que los daños son colaterales
Los puntos de ataque específicos
Cartones de comida rápida para no ensuciarse las manos
Y bolsas de reciclaje para deshacerse de la basura inmediatamente
¿Por qué afirmas hoy tiempos con total certidumbre?
Quizás porque ellos, los tiempos, estuvieron siempre cambiando
Corre veloz a tu guarida, podrías sacar un elefante de una lata de sardinas
Si creyeras que estas aun a tiempo de salvarte
Reformación de la Revolución, deformación del encuadre
Inserte monedas y colóquese en su lugar
La pistola en tu mano estaba hecha de jabón
Llovía afuera y de la capucha salió el disparo
Las masas y las armas, las muecas de quien se crucifica frente a un monitor
Descafeinada esperma de la clase dominante
Y la revolución que está en tu Smartphone
La maquinaria que suelta la mano dormida
La mano dormida que suelta la maquinaria
Y se hunde lentamente al fondo de la piscina
La llamada inesperada
¿Por qué afirmas hoy tiempos con total certidumbre?
Quizás porque ellos, los tiempos, estuvieron siempre cambiando
En la palidez y en el ansia de los jóvenes, en el grosor de la carga del pasado
En los demonios fabricados con aserrín y pilas de lija
en el entrevero ansiolítico que nos conduce a tener los crímenes bien amarrados
En la programación monoaural de las coordenadas
En la felación a los perros y gatos crochet a tejidos
Entre dogmas y éxtasis que blanquean al rojo al negro y al amarillo
Y tus propios ideales desmenuzados en lonjas, metidos en electrodomésticos
Que olvidaste desenchufar
En tus huesos llevados al crematorio
Una mentira más mirando a mi hija a los ojos
Entonces ¿Por qué afirmas hoy tiempos con total certidumbre?
Quizás porque ellos, los tiempos, estuvieron siempre cambiando
Y yo en ellos, quizás
Lima, Septiembre de 2014
miércoles, 1 de octubre de 2014
domingo, 23 de marzo de 2014
Rosa, la puta de Lima, La performer
Del clavo puro, insólito, ella cuelga, se sostiene,
invertebrando la maraña todos los días, y la piel que ausenta la chispa
volviéndonos salvajes de improviso en el cuarto oscuro de rosa, la performer,
una luz por la rendija se desliza y desaparece
una cruz hecha de troncos en la pared con los pelos largos
con el coágulo péndulo en el puro clavo punzón
desde rosa, la puta de Lima, la performer
la avispa mayor en la escala de las flageladas
la del perpetuo silencio en ermitas desmoronadas
y el polvo en los anaqueles con el cuarto vacío
y los objetos punzocortantes puestos a buen recaudo
La muñeca sin brazos a duras penas entre el vapor de sus sombras
Sonríe a la nada
Un mapamundi de costras en su cabeza rapada
Y el naranjal en flor de esferas estáticas en pleno invierno
Allá afuera
Una flor blanca flota en el tendedero y miras en tus manos
A la pequeña que salió ilesa moviendo con lascivia las carnosas caderas
Mariposa adiposa tatuada entre los muslos
Y un calzón diminuto entre pliegues rotos, desmoronándose,
Mil veces la novia ante el espejo lucrativo, madre, hija y espíritu santo
Nudos apresurados de cuerdas que salen interminables de tu boca
Rosa, la puta de Lima, perdida de llaves, la performer,
En el pozo coronada de espinas quietecita sin chistar
Aquel barco de cristal que viene acercándose, ¿quienes serán?
Sube criatura, sube y vámonos ya
Las campanas iridiscentes se despiertan y los ovillos de canas
Desgastan sus soplidos para hacerse a la mar
Y la puerta que quizás olvidarás cerrar con el aire
Pero ya, rosa, pero ya,
Una máquina de coser pespuntándose sobre tus venas
Terminado 13 de abril 2010
Del clavo puro, insólito, ella cuelga, se sostiene,
invertebrando la maraña todos los días, y la piel que ausenta la chispa
volviéndonos salvajes de improviso en el cuarto oscuro de rosa, la performer,
una luz por la rendija se desliza y desaparece
una cruz hecha de troncos en la pared con los pelos largos
con el coágulo péndulo en el puro clavo punzón
desde rosa, la puta de Lima, la performer
la avispa mayor en la escala de las flageladas
la del perpetuo silencio en ermitas desmoronadas
y el polvo en los anaqueles con el cuarto vacío
y los objetos punzocortantes puestos a buen recaudo
La muñeca sin brazos a duras penas entre el vapor de sus sombras
Sonríe a la nada
Un mapamundi de costras en su cabeza rapada
Y el naranjal en flor de esferas estáticas en pleno invierno
Allá afuera
Una flor blanca flota en el tendedero y miras en tus manos
A la pequeña que salió ilesa moviendo con lascivia las carnosas caderas
Mariposa adiposa tatuada entre los muslos
Y un calzón diminuto entre pliegues rotos, desmoronándose,
Mil veces la novia ante el espejo lucrativo, madre, hija y espíritu santo
Nudos apresurados de cuerdas que salen interminables de tu boca
Rosa, la puta de Lima, perdida de llaves, la performer,
En el pozo coronada de espinas quietecita sin chistar
Aquel barco de cristal que viene acercándose, ¿quienes serán?
Sube criatura, sube y vámonos ya
Las campanas iridiscentes se despiertan y los ovillos de canas
Desgastan sus soplidos para hacerse a la mar
Y la puerta que quizás olvidarás cerrar con el aire
Pero ya, rosa, pero ya,
Una máquina de coser pespuntándose sobre tus venas
Terminado 13 de abril 2010
Ella te invitará a que le cortes la cabeza
pondrá la espada en tu mano
y sobre un campo de flores carcomidas por los pájaros
el mistérico trazo de su sonrisa
será cubierta por el lento paso de su sangre goteando como perlas
cuyas cuentas reflejen los días
Mirarás así las nubes transcurridas,
los pétalos que se sostenían firmes de sus coronas
y la tempestad de su alma encontrará reposo,
en un lecho de hielo permanente
Deja ya de balancearte en la soga pajarillo áureo
tus dedos largos y frágiles
miran aquel capullo rojo que sobre el tallo pendula,
desde el fondo blanco del agua petrificada tus labios eran carne viva
donde giraba el remolino
Tu cuerpo ahora danza decapitado
la herrumbre perpetua de mi mano en tu contorno
el talle de la daga sobre la arena sin fin, un aullido extenso se deshilvana
el garfio dentro, amarrado a un cabo
No existe ciego que guíe a otro ciego
Tu, convertida en sal
y en la oscuridad un relámpago que ilumina mi brazo
La miseria y el acto sobrenatural
La lenta deglución de las oropéndolas y los cartuchos
El jardín vacío
En mí los rastros de tu sangre
tus ojos picoteados por los cuervos
la espada que cae y forma un puente hacia lo desconocido
21.03.14
pondrá la espada en tu mano
y sobre un campo de flores carcomidas por los pájaros
el mistérico trazo de su sonrisa
será cubierta por el lento paso de su sangre goteando como perlas
cuyas cuentas reflejen los días
Mirarás así las nubes transcurridas,
los pétalos que se sostenían firmes de sus coronas
y la tempestad de su alma encontrará reposo,
en un lecho de hielo permanente
Deja ya de balancearte en la soga pajarillo áureo
tus dedos largos y frágiles
miran aquel capullo rojo que sobre el tallo pendula,
desde el fondo blanco del agua petrificada tus labios eran carne viva
donde giraba el remolino
Tu cuerpo ahora danza decapitado
la herrumbre perpetua de mi mano en tu contorno
el talle de la daga sobre la arena sin fin, un aullido extenso se deshilvana
el garfio dentro, amarrado a un cabo
No existe ciego que guíe a otro ciego
Tu, convertida en sal
y en la oscuridad un relámpago que ilumina mi brazo
La miseria y el acto sobrenatural
La lenta deglución de las oropéndolas y los cartuchos
El jardín vacío
En mí los rastros de tu sangre
tus ojos picoteados por los cuervos
la espada que cae y forma un puente hacia lo desconocido
21.03.14
viernes, 22 de marzo de 2013
HAY UNA SOMBRA DOS O TRES
Hay una sombra o dos o tres
Y que me importa
una sombra que late
Incluso más allá del cuerpo
que la provoca
Una sombra que persigue
todo indicio de no oírla
Que se agolpa y no duerme
Es la ausencia
que se nutre del espejo
Cuando miro hay una sombra
o dos o tres
Una sombra que late
y se desmenuza en pelusas
Me he dado cuenta
que no es la muerte
quien me acompaña
sino yo a ella
¿Dónde
yace el muchacho hoy, donde
duerme y sobre
que apoya su cabeza?
¿Dónde
yace el muchacho hoy
donde
duerme
y sobre
que apoya su cabeza?
¿Dónde
yace el muchacho hoy
donde
duerme
y sobre
que apoya su cabeza?
¿Hasta
cuando
y de donde
esa afilada resistencia
pegada al borde?
Un
desmoronamiento imprevisto de cubos
va
rajando su fantasía
permaneciendo vertical en él,
Su
pescuezo de pájaro
ladeándose
en las calles
a trancos se desplaza
nerviosismo y de mar
Algo de
agua caleteando por sus ojos
cuando
hay algo que se silba en formas
Escapando
por el vértice de una lata vacía
contorno de libre albedrío,
Caprichoso
hormigueo de sombras
dobladas
y dejadas a la intemperie
¿Dónde
está el muchacho así
con su
alma expuesta?
Los
cajones de cartón rellenados
cuidadosamente
con los
escombros de las azoteas
¿Qué es
lo que harás? Latón
kerosene
ladrillo descascarado muro caramelo
Más
muchacho que nunca
una
piedra chiquita
que se
ha metido en el zapato
Cartas y
más cartas
cayendo
de un tirón
por el
cielo de la avenida
Entonces
vienes y vas muchacho
imprimiendo con las extremidades abiertas
por
sobre el olor de las flores
tu
alegría
Y haz
muchacho como que no te das cuenta
haz sólo haz
Que el
caprichoso y exigente arte
de hacerte
el huevón
tenga
hasta aquí algún sentido
Nadie
creerá en ti, telaraña legaña
y eso
será bueno
Mientras
bostezas aburrido
y
demoras como gato
para
ponerte la camiseta
La
extraña mirada
de los
cuerpos chamuscados te rodea
sobrevolando
como negruzcas neblinas
No han
llegado a tocarlo
nunca podrán en realidad
Y eso
será también bueno
Porque
tu eres una larva muchacho
una hermosa larva en el refrigerador
No
puedes ver aun
la curva
de tu hombro
en la
blanca superficie
Porque
tu y yo
somos de
otro tiempo
Creciendo
como ramajes celestes
en el
cristal de mis sienes
Pero tú
eres el habitante
Y la
ciudad
un perro adormecido
por el
humo del combustible
que ha
perdido ya su olfato
la espiralada
elipse de un ángel
que
juega por tu vello púbico
te protege
Bello
entre bellos
Nunca se
es demasiado joven
para morir en esta guerra
Muchacho
de silbatinas en la madrugada
De no
madre
cuando
te levantes de la silla
prosiguiendo el logro de tu estatura
hacia el
ocaso
Bendecida
parte en quien nadie creerá
ni le
importará un rábano
lo que hagas o dejes de hacer
Tener un
ojo en el cóncavo aro
es lo importante
Mirar en
el agua
la
cadenciosa forma de lomo
que toma
la vida
Garabateando
olas
pequeñas
y lentas
Como pequeño
y lento
es el
darse cuenta del sol
al
atardecer
Lima, 2005
martes, 1 de enero de 2013
Recopilación de poemas (1996 - 2012)
Saludos, bienvenid@s al 2013. me encuentro desde mediados del año pasado en la tarea de juntar escritos y poemas de diversas procedencias: agendas, cuadernos de trabajos de teatro y performance, flyers, hojas sueltas y desde mi diario de intestinos (que es como llamo al cuaderno de bitácora personal). he tratado de nos escribir en servilletas ni en otros utensilios de mesa por ser aquello demasiado estereotipado y hasta ridículo me atrevería a decir. Espero que este año logre el anhelo largamente postergado de publicar mis poemarios "El velo de Maya" y "El triunfo de la muerte".
Sin más, los dejo con algunos poemas de distintos tiempos y estados de ánimo, no tienen título, lo que es ya una costumbre en mi trabajo, espero lo disfruten...
La última mirada de Lot a Sodoma
Sin más, los dejo con algunos poemas de distintos tiempos y estados de ánimo, no tienen título, lo que es ya una costumbre en mi trabajo, espero lo disfruten...
Tú, esfinge
que me miras lanzando la
culpa
Tú no sabes lo que es abrir una
calavera desde el entrecejo
con los dos pulgares
Con la obsesión de mirar
lo que hay
dentro
Pero ya adivinas con tu permanencia
que
ilumina la sombra del árbol
bajo
el cual esperas, adivinas,
sangras y fluye de ti la miel
aquella que se confundía con tu olor
Con los duraznos ebrios que reventabas en
tu cuerpo
como esferas de jade
precipitándose por tu piel
Ahora que funges de Isis
y sopesas la
balanza en tu mano
Te disfrazas de pirámide
en tu sólo ojo nocturno
Ahora que de dios está hecho el mundo
y
no de dioses
Que harás de tu pelo a las seis de la
tarde
Algo del platino
que se desprende del ala
de una mariposa
y queda entre mi ropa
Algo de viento en tu falda
Algo que late desmesuradamente
Algo que se niega
para afirmarse finalmente
Algo de norte
cuando no poseíamos norte a
que aferrarnos
Ni astrolabio ni quiromancia
Y yacíamos uno con otro
desnudos
Mirando los vidrios quebrados
que
rodeaban la ciudad y el trapecio
Tu espuma frondosa, amante, tu espuma
navegante
En el ataúd de tu vientre
En la lengua del silencio
que
comprendíamos
Que conspirábamos,
que escuchábamos y nada
nos decíamos
Para no ser descubiertos
Y las nubes
como inconmensurable lecho
Dibujábase para no ser descubiertos
Y nos escuchábamos sin abrir los labios,
Para no ser descubiertos
estemos
donde estemos,
para no ser descubiertos
Quito 28.06.02
¿cómo debió
haber sido?
En la curvatura de su ojo le pertenece
aun en aislamiento
No importa a donde vaya
La sal de un eclipse le lame la espalda
la tierra
transformada en serpiente
le escabulle
En todo caso sería cuestión de reconocer a un hombre
no queriendo mirar su sombra
Empujado y nómada
en cuerpo y alma
No creo en nadie
Estoy solo
Y solo he de salir de todo esto
Nadie que presagie así nomás
La horma de su zapato
encuadrándose en pleno cielo de la noche
Puede venir así nomás
como si nada al mundo
Nadie presagia una forma y permanece en silencio,
nadie
Y yo permanezco aunque sea, permanezco
Aunque puedas meterte así nomás
Por entre el nudo y las gargantas, permanezco
Nadie que preste una forma cualquiera
deja de sujetarse fuerte del pasamanos
Pero no lo intentes más,
Te digo que solo he venido a esto y solo he de salir
Te ha sido muy fácil poner a solear un rinoceronte en
la azotea
No hay
esperanza pese a todo
A tus ojos Maya, todo esto es de cartón
Una superficie de ojos inútiles hecha con fibra de
vidrio
Aun cuando mires ya no creo en ti
Y a pesar de ti y contra ti
voy a salir de todo esto
Mi ausencia en ti
es como el silencio que guardas en tu costado,
Vaina desenfundada
Como tu vértice gélido y sonriente
Pero a la vez ojo de espiral
sacra y perfumada
Gruta marina que adivinas
rendida entre la bruma serena
De un palmo de océano
Como palo de esmalte Magritte
Pero a la vez insensato,
hervíboro, afiebrado
Pero a la vez tu sexo es mi ausencia
Tu sexo que no entiende cuanto nos hemos odiado
para luego amarnos
En espera mineral, antediluviana
Esperando a la impaciencia desmoronarse
con una lanza en la mano y el escudo en la otra
Una lágrima manando por la grieta salubre
cuyas paredes han tocado mi cuerpo
En este mismo instante
el tiempo tiene el grosor
hoja de cuchillo
Aquí en mi costado izquierdo
En la incertidumbre donde yace sepultado un corazón
Quito 5.07.02
Elefantes azules en silente procesión
por la playa
No una voz humana , ninguna
Hablan sombras suyas, estaban
Señalando el trazo predestinado, compás
En sinfonía con la marea
Si escrito fuera en melódico avatar
No será
Guayaquil 27.11.02
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