domingo, 3 de mayo de 2015

Coloca tu cabeza sobre la almohada




            Coloca tu cabeza sobre la almohada
la boca despidiendo telarañas
amanece donde duermo
y trabaja duro todo eso
las nubes que unen sus colas y trompas
una tras otra, lo saben y pasan

He sido el que quiso regalarte
un arco con su cuerpo
curvatura del bostezo
en la posición de la araña
           Mirando petrificadas huellas del futuro
Aquí tú me golpeas con el tenedor
                                            detrás de la oreja

Vigilas y golpeas que no me salga del margen
cuadrícula tras cuadrícula
con la punta del lápiz que no debe pisar
la margen izquierda del surco
esa recta que el peine ha hecho y rehecho
por puro gusto

¿A dónde conducirá todo esto?
Encía tras encías colgadas
Son el único paisaje visible en tendederos
            a ambos lados de la carretera
La historia que suena convincente
No es más que lo que dice
No es más!
Establecidos márgenes
Dudas a objetivos
Y tu necesidad



                Del poemario aun inédito EL TRIUNFO DE LA MUERTE

miércoles, 1 de octubre de 2014

ELLOS, LOS TIEMPOS, ESTUVIERON SIEMPRE CAMBIANDO

And the present
Now will soon be past…

Bob Dylan




Subió su TV 30 pisos al hombro, de allí el gran salto
Escombros siempre de azoteas por el suelo
La foto pegada en su muro dice que 18 millones asistirán a su entierro
Lo consustancial ya está aquí corriendo por las venas

Afuera Isis no es ISIS, los musulmanes están en la sombra,
La Osa es ya Mayor

¿Por qué afirmas hoy tiempos con total certidumbre?
Quizás porque ellos, los tiempos, estuvieron siempre cambiando

Ofelia desfonda la fuente con los dientes y habla con su líquido amniótico
Litio desparramado sobre las pantallas, las flores de plástico
Vengan a verme dentro del espiral
De tal forma que tomen las tuercas en los andamios

Como amos y esclavos en simultáneo, uno después del otro
Madres resguardan sus presas en los castillos
Nos dirán que los daños son colaterales
Los puntos de ataque específicos

Cartones de comida rápida para no ensuciarse las manos
Y bolsas de reciclaje para deshacerse de la basura inmediatamente

¿Por qué afirmas hoy tiempos con total certidumbre?
Quizás porque ellos, los tiempos, estuvieron siempre cambiando

Corre veloz a tu guarida, podrías sacar un elefante de una lata de sardinas
Si creyeras que estas aun a tiempo de salvarte
Reformación de la Revolución, deformación del encuadre
Inserte monedas y colóquese en su lugar

La pistola en tu mano estaba hecha de jabón
Llovía afuera y de la capucha salió el disparo
Las masas y las armas, las muecas de quien se crucifica frente a un monitor
Descafeinada esperma de la clase dominante
Y la revolución que está en tu Smartphone

La maquinaria que suelta la mano dormida
La mano dormida que suelta la maquinaria

Y se hunde lentamente al fondo de la piscina
La llamada inesperada

¿Por qué afirmas hoy tiempos con total certidumbre?
Quizás porque ellos, los tiempos, estuvieron siempre cambiando

En la palidez y en el ansia de los jóvenes, en el grosor de la carga del pasado
En los demonios fabricados con aserrín y pilas de lija
en el entrevero ansiolítico que nos conduce a tener los crímenes bien amarrados
En la programación monoaural de las coordenadas
En la felación a los perros y gatos crochet a tejidos
Entre dogmas y éxtasis que blanquean al rojo al negro y al amarillo
Y tus propios ideales desmenuzados en lonjas, metidos en electrodomésticos
Que olvidaste desenchufar
En tus huesos llevados al crematorio

Una mentira más mirando a mi hija a los ojos

Entonces ¿Por qué afirmas hoy tiempos con total certidumbre?
Quizás porque ellos, los tiempos, estuvieron siempre cambiando

Y yo en ellos, quizás




Lima, Septiembre de 2014

domingo, 23 de marzo de 2014

Rosa, la puta de Lima, La performer

Del clavo puro, insólito, ella cuelga, se sostiene,
invertebrando la maraña todos los días, y la piel que ausenta la chispa
volviéndonos salvajes de improviso en el cuarto oscuro de rosa, la performer,
una luz por la rendija se desliza y desaparece
una cruz hecha de troncos en la pared con los pelos largos
con el coágulo péndulo en el puro clavo punzón
desde rosa, la puta de Lima, la performer
la avispa mayor en la escala de las flageladas
la del perpetuo silencio en ermitas desmoronadas
y el polvo en los anaqueles con el cuarto vacío
y los objetos punzocortantes puestos a buen recaudo

La muñeca sin brazos a duras penas entre el vapor de sus sombras
Sonríe a la nada
Un mapamundi de costras en su cabeza rapada
Y el naranjal en flor de esferas estáticas en pleno invierno
Allá afuera
Una flor blanca flota en el tendedero y miras en tus manos
A la pequeña que salió ilesa moviendo con lascivia las carnosas caderas
Mariposa adiposa tatuada entre los muslos
Y un calzón diminuto entre pliegues rotos, desmoronándose,
Mil veces la novia ante el espejo lucrativo, madre, hija y espíritu santo
Nudos apresurados de cuerdas que salen interminables de tu boca

Rosa, la puta de Lima, perdida de llaves, la performer,
En el pozo coronada de espinas quietecita sin chistar
Aquel barco de cristal que viene acercándose, ¿quienes serán?
Sube criatura, sube y vámonos ya
Las campanas iridiscentes se despiertan y los ovillos de canas
Desgastan sus soplidos para hacerse a la mar
Y la puerta que quizás olvidarás cerrar con el aire
Pero ya, rosa, pero ya,

Una máquina de coser pespuntándose sobre tus venas


Terminado 13 de abril 2010
Ella te invitará a que le cortes la cabeza
pondrá la espada en tu mano
y sobre un campo de flores carcomidas por los pájaros
el mistérico trazo de su sonrisa
será cubierta por el lento paso de su sangre goteando como perlas
cuyas cuentas reflejen los días

Mirarás así las nubes transcurridas,
los pétalos que se sostenían firmes de sus coronas
y la tempestad de su alma encontrará reposo,
en un lecho de hielo permanente

Deja ya de balancearte en la soga pajarillo áureo
 tus dedos largos y frágiles
miran aquel capullo rojo que sobre el tallo pendula,
desde el fondo blanco del agua petrificada tus labios eran carne viva
donde giraba el remolino

Tu cuerpo ahora danza decapitado
la herrumbre perpetua de mi mano en tu contorno
el talle de la daga sobre la arena sin fin, un aullido extenso se deshilvana
el garfio dentro, amarrado a un cabo

No existe ciego que guíe a otro ciego

Tu, convertida en sal
y en la oscuridad un relámpago que ilumina mi brazo

La miseria y el acto sobrenatural

La lenta deglución de las oropéndolas y los cartuchos

El jardín vacío

En mí los rastros de tu sangre
tus ojos picoteados por los cuervos
la espada que cae y forma un puente hacia lo desconocido


21.03.14

viernes, 22 de marzo de 2013


 HAY UNA SOMBRA DOS O TRES


Hay una sombra o dos o tres
Y que me importa
una sombra que late
Incluso más allá del cuerpo
que la provoca

Una sombra que persigue
todo indicio de no oírla
Que se agolpa y no duerme
Es la ausencia
que se nutre del espejo

Cuando miro hay una sombra
 o dos o tres
Una sombra que late
y se desmenuza en pelusas

Me he dado cuenta
que no es la muerte
quien me acompaña
sino yo a ella

 

¿Dónde yace el muchacho hoy, donde duerme y sobre que apoya su cabeza?


¿Dónde yace el muchacho hoy
donde duerme
y sobre que apoya su cabeza?
¿Dónde yace el muchacho hoy
donde duerme
y sobre que apoya su cabeza?
¿Hasta cuando
y de donde esa afilada resistencia
 pegada al borde?

Un desmoronamiento imprevisto de cubos
va rajando su fantasía
 permaneciendo vertical en él,
Su pescuezo de pájaro
ladeándose en las calles
 a trancos se desplaza
 nerviosismo y de mar

Algo de agua caleteando por sus ojos
cuando hay algo que se silba en formas
Escapando por el vértice de una lata vacía
 contorno de libre albedrío,
Caprichoso hormigueo de sombras
dobladas y dejadas a la intemperie

¿Dónde está el muchacho así
con su alma expuesta?
Los cajones de cartón rellenados
cuidadosamente
con los escombros de las azoteas
¿Qué es lo que harás? Latón
kerosene ladrillo descascarado muro caramelo
Más muchacho que nunca
una piedra chiquita
que se ha metido en el zapato

Cartas y más cartas
cayendo de un tirón
por el cielo de la avenida

Entonces vienes y vas muchacho
 imprimiendo con las extremidades abiertas                                                       
por sobre el olor de las flores
tu alegría

Y haz muchacho como que no te das cuenta
 haz sólo haz
Que el caprichoso y exigente arte
de hacerte el huevón
tenga hasta aquí algún sentido

Nadie creerá en ti, telaraña legaña
y eso será bueno
Mientras bostezas aburrido
y demoras como gato
para ponerte la camiseta

La extraña mirada
de los cuerpos chamuscados te rodea
sobrevolando como negruzcas neblinas
No han llegado a tocarlo
 nunca podrán en realidad
Y eso será también bueno

Porque tu eres una larva muchacho
 una hermosa larva en el refrigerador
No puedes ver aun
la curva de tu hombro
en la blanca superficie

Porque tu y yo
somos de otro tiempo
Creciendo como ramajes celestes
en el cristal de mis sienes

Pero tú eres el habitante
Y la ciudad
 un perro adormecido
por el humo del combustible
que ha perdido ya su olfato

la espiralada elipse de un ángel
que juega por tu vello púbico
 te protege
Bello entre bellos
Nunca se es demasiado joven
 para morir en esta guerra

Muchacho de silbatinas en la madrugada
De no madre
cuando te levantes de la silla
 prosiguiendo el logro de tu estatura
hacia el ocaso

Bendecida parte en quien nadie creerá
ni le importará un rábano
 lo que hagas o dejes de hacer
Tener un ojo en el cóncavo aro
 es lo importante

Mirar en el agua
la cadenciosa forma de lomo
que toma la vida
Garabateando olas
pequeñas y lentas

Como pequeño y lento
es el darse cuenta del sol
al atardecer



              Lima, 2005